10 automatizaciones de IA que puedes montar este fin de semana
Las diez que de verdad se usan, con los pasos, lo que necesitas y el prompt de cada una. Sin programar y sin pagar nada aparte.
Cada semana sale un hilo con «diez automatizaciones de IA que te cambian la vida». Casi siempre es la misma lista, y casi nunca dice cómo se monta ninguna. Este artículo es la parte que falta: las diez, con sus pasos, lo que necesitas antes de empezar y el prompt para pegar.
Ninguna pide saber programar. Ninguna pide una cuenta de pago aparte de la del asistente que ya usas. La más larga se monta en tres cuartos de hora y la más corta en lo que tardas un café. Elige una, móntala hoy, y deja las otras nueve para los findes que vienen.
Índice
1. Dos palabras que van a salir todo el rato
La primera es Proyecto. Un Proyecto es una carpeta de conversaciones que comparten las mismas instrucciones y los mismos archivos. Existe en Claude, en ChatGPT y en Gemini con nombres parecidos. Lo que escribes una vez en las instrucciones del Proyecto se aplica a todas las conversaciones que abras dentro, y esa es la diferencia entre repetir el mismo prompt cien veces y no repetirlo nunca más.
La segunda es conector. Un conector es un permiso: le dices a tu asistente que puede leer tu calendario, tu correo o tus documentos. Se activa una vez, en los ajustes, y a partir de ahí no hay que copiar y pegar nada. Empieza siempre por los de solo lectura, y no le des permiso de enviar hasta que lleves una semana leyendo lo que redacta.
Con eso ya está. Todo lo demás es escribir en castellano lo que quieres que pase, que es exactamente lo que vas a hacer diez veces a continuación.
2. Las diez automatizaciones
Están ordenadas por lo que devuelven el primer día, no por lo difíciles que son. Pulsa la que te interese y entras en su ficha: lo que necesitas, los pasos en orden, cómo saber que funciona y el prompt listo para copiar.
3. Por cuál empezar
La que elijas importa menos que empezar por una sola, pero si quieres un atajo, esta es la correspondencia que veo funcionar:
- Si llegas a la oficina y no sabes por dónde empezar: el brief de la mañana.
- Si vives en reuniones: la preparación de reuniones.
- Si el correo te tiene ganado: el triaje.
- Si vendes o buscas trabajo: las fichas de gente.
- Si llevas semanas dando vueltas a lo mismo: el consejo de las cuatro voces.
- Si tienes notas en seis sitios distintos: el segundo cerebro.
- Si publicas y no llegas: la fábrica de contenido, con tu voz montada antes.
- Si no sabes en qué se te va el dinero: el sistema del dinero.
- Si las semanas se te mezclan: la revisión del viernes.
- Si todo lo que te devuelve la IA suena a IA: tu voz, y esa antes que ninguna.
Y si dudas entre dos, monta la más pequeña. Una automatización de quince minutos que usas todos los días vale más que una de una tarde que abandonas el martes.
4. Los tres errores que hacen que la abandones
El primero es montar tres a la vez. Es el domingo por la tarde, tienes energía y te parece que caben. El lunes no usas ninguna, porque ninguna ha llegado a ser un hábito y las tres piden que te acuerdes de algo distinto. Una. Dos semanas. Y luego la siguiente.
El segundo es darle permiso para actuar en tu nombre el primer día. Que redacte, no que envíe. Que proponga, no que borre. No es paranoia: es que las primeras instrucciones que escribes siempre están a medias, y prefieres descubrirlo en un borrador que en un correo que ya ha salido.
El tercero, y el que se lleva a más gente por delante, es no corregirla. Las instrucciones de un Proyecto no son un texto que se escribe una vez: son un ser vivo. Cada vez que algo salga mal, en lugar de resoplar, añade una línea que diga cómo tendría que haber salido. A las tres semanas la automatización te conoce, y eso no se consigue escribiendo un prompt perfecto el primer día.
5. Y ahora, una
Sube, elige la que te haya llamado la atención y ábrela. Dentro están sus cuatro pasos y su prompt: lo copias, lo pegas en las instrucciones de tu Proyecto y ya la tienes montada. Están escritos para hacerse con el artículo abierto en otra pestaña, que es exactamente como se van a hacer.
Y si te da igual por cuál, monta la novena: la revisión del viernes. Es la más corta, no necesita conectores ni archivos, y es la única de las diez que te va a decir si las otras nueve te están sirviendo de algo.